En Tontilandia | Un humanista de tomo y lomo

¿Qué nuevas sorpresas nos tiene guardadas este gran humanista? ¿Será que cuando indulte a las bestias que han asesinado, torturado y violado a sus compatriotas afirme que se trata de un calambur y luego, aprovechando nuevamente las críticas por el mal uso del término, algo deliberado sin lugar a dudas, acuda a la figura de la metonimia, del desplazamiento, para corregir su error, arrojando así un par de nuevos vocablos a la población?

Mucho se ha criticado al presidente Kast por la serie de chambonadas que ha cometido en el aspecto económico, en lo político y en lo social durante sus primeros meses de gobierno, sin embargo, nadie ha resaltado el monumental aporte que el primer mandatario ha hecho a la literatura y particularmente a la poesía, ese arte olvidado, sepultado, aplastado, en el breve tiempo que lleva con la cinta tricolor ceñida sobre su pecho flaco y costilludo. Digo esto porque si bien es cierto que ha recortado el presupuesto del Ministerio de las Culturas y las Artes, designado a un ignaro a su cabeza y puesto una serie de requisitos absurdos a las becas de creación literaria, es indudable, por otro lado, que ha hecho un aporte relevante en el terreno de la enseñanza de las figuras retóricas, puesto que hoy en día todo el mundo está pendiente de sus discursos con el objetivo de descubrir dónde está la metáfora. ¡Qué didáctica más espectacular! ¡Qué envidia deben sentir los profesores de Lenguaje! Esto, recordemos, surgió en mayo del 2026, cuando el presidente señaló que su promesa -fallida- de expulsar a 300.000 inmigrantes el primer día de su mandato no era literal sino una metáfora, aprovechando luego las críticas por el uso incorrecto del término para instalar otra expresión vinculada al arte de la palabra en el cotidiano nacional: no se trataba de una metáfora, señaló, se trataba de una hipérbole, enriqueciendo aún más el espectro verbal de una población cada vez más acotada en cuanto a su léxico. ¿Qué nuevas sorpresas nos tiene guardadas este gran humanista? ¿Será que cuando indulte a las bestias que han asesinado, torturado y violado a sus compatriotas afirme que se trata de un calambur y luego, aprovechando nuevamente las críticas por el mal uso del término, algo deliberado sin lugar a dudas, acuda a la figura de la metonimia, del desplazamiento, para corregir su error, arrojando así un par de nuevos vocablos a la población? ¡Qué gran estadista le regaló su padre, un nazi fabricante de salchichas, a este país! Probablemente, y hablo desde la perspectiva política, nos encontremos ante el nuevo Neruda, o más bien ante el not Neruda, un tipo que toca el corazón de las masas con un discurso parco, cínico, seco, no cubierto de una fina capa de chocolate crocante como el del nacido en Parral, ajustándose a la sensibilidad del nuevo chileno o not chileno, e incluso del bot chileno, que parece adorarlo. ¿Se le otorgará el Premio Nacional de Literatura? ¿Alcanzará el Príncipe de Asturias o el Nobel? No lo sé, lo único que está claro es que su oratoria o not oratoria llegó de mejor manera a las masas que la del autor de Crepusculario, quién, recordemos, fue candidato a la presidencia de la República a fines de los sesenta, aunque sin llegar a la Moneda, como sí lo hizo nuestro actual mandatario. Seguro que Kast seguirá adelante promoviendo no solo la not poesía, sino también el not teatro, la not plástica, la not narrativa, la not música, la not danza, y en general el not arte, como el gran innovador y hombre de futuro que es. Chile, no tengo dudas, no será el mismo cuando expire su mandato. ¡Cuánto habrá crecido nuestro feble léxico y nuestra siempre deficitaria comprensión de lectura!

 

Comentarios
Compartir: